
El tono melancólico de la nieve blanquecina en la carretera de Minnesota no invita demasiado a la alegría. Los bares de carretera y su característico olor, su conexión sexual entre señoritas y camioneros, entre hombres y mujeres que ahogan el tiempo en un vaso. El hombre que camina a sabiendas de que tarde o temprano irán a por él y le matarán, le dejarán tirado en la cuneta en cualquier parte y en cualquier momento. Soy el chico negativo, el paso de los años; soy el momento en el que las luces se apagaron sin más, yo; el chico afgano que dispara al enemigo.
Grabando en off.

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