martes, 3 de febrero de 2009

picture

En ese instante, todo eran posibilidades infinitas, ¿dónde estaba? ¿a dónde debía, o mejor, a dónde podía dirigirme? Todo eran hipótesis y supuestos. Supuse que el tiempo seguiría corriendo a pesar de que todo el paisaje fuera un cuadro inerte, oscuro, sin vida y sin movimiento; fijo en alguna pared de algún museo, de algún hogar habitado, incluso de algún un piso abandonado y lleno de polvo. Quizá yo mismo formara parte de esa fotografía o de ese cuadro, no lo debía saber o eso quise creer. ¿Qué podía hacer? ¿Qué pasaría? Preguntas a las que no pude dar respuesta en aquel momento y tampoco puedo dar a día de hoy, aunque realmente ya no sé si realmente existe hoy o ayer aquí. Me pregunto si estaré toda la eternidad o cómo se pueda llamar en este 'sitio'. Metalófono. Trenes. Y un reloj dorado apareció pegado a mí blanquecina piel. Tic, Tac. Canción para el cementerio. Tiempo perdido que no volverá jamás.

martes, 27 de enero de 2009

always

Siempre vagando a la deriva y siempre diciendo siempre, siempre diciendo nunca. La Tierra cercada con vallas metálicas oxidadas que somos incapaces de ver. Los diferentes aromas que hacen el aire irrespirable en Chinatown, millones de personas caminando con chuvasqueros y paraguas, chocando como una bola de pinball, gente azotada por la lluvia ácida que cae del cielo negro de San Francisco. Gente jugando a la ruleta rusa y apostando el todo por el todo, la casa, el piso, el coche, su mujer, y por qué no, sus propios hijos. Espíritus atormentados, perdidos, corrompidos por la destrucción social. Y yo duermo en los edificios vacíos y en ruinas olvidando que existo, contemplando como me entierro en vida...

El todo por el todo.

jueves, 22 de enero de 2009

yo


El tono melancólico de la nieve blanquecina en la carretera de Minnesota no invita demasiado a la alegría. Los bares de carretera y su característico olor, su conexión sexual entre señoritas y camioneros, entre hombres y mujeres que ahogan el tiempo en un vaso. El hombre que camina a sabiendas de que tarde o temprano irán a por él y le matarán, le dejarán tirado en la cuneta en cualquier parte y en cualquier momento. Soy el chico negativo, el paso de los años; soy el momento en el que las luces se apagaron sin más, yo; el chico afgano que dispara al enemigo.

Grabando en off.

martes, 6 de enero de 2009

0'


En una ventana rota. En un edificio a punto de venirse abajo. Me pregunto qué es lo que no encaja pero no hay posibilidad de encontrar respuesta. Desaparecido del rádar, mirando tu cuerpo delicado. Muriéndome del frío en Siberia y a ti no te importa. Corriendo hacia ninguna parte escapando de mi sombra. La soledad que acecha en cada esquina, oculta debajo de las rocas...

viernes, 2 de enero de 2009

la playa

viernes, día 2 de enero de 2009 y hoy sigo pensando lo mismo que ayer. Parece que 2008 fue hace dos siglos .¿En qué se se ha convertido mi vida? En un circo de melodramas y telenovelas, de absurdos y situaciones surrealistas, de pingüinos y caracoles, de ovejas, de lamentos, de ira, de odio, de impotencia.
Hoy, con una sin razón oculta, mi mente representa a aquel niño que te cogió alguna vez la mano en Chesil Beach, o en alguna playa que se le asemeje. Quién sabe, no es del todo descabellado pensar que en un determinado tiempo y lugar estuve en aquella playa, avergonzado sin tener por qué, en aquella playa en la que estuvimos tu y yo, separados por una distancia infinita e invisible.
Difuso e aislado del mundo excepto de ti, o al menos, es lo que siempre quise querer creer. Almas al desnudo, retratadas en un marco melancólico.
Es difícil aceptarlo.