lunes, 24 de noviembre de 2008

Rain


Mi vida y yo, yo y mi vida. Días oscuros, en los que ves a través la ventana llorar lágrimas de plástico al cielo. Al fin y al cabo, hasta el ser más frío rompe a llorar tarde o temprano. Esperas el fin de semana con ansias y después sólo deseas que termine y vuelvas otra vez. El final del día se ha convertido en algo lejano; los recuerdos, en momentos efímeros que la poderosa manecilla carcome y corrompe.

Mi yo desapareció en un parpadeo, en un abrir y cerrar de ojos, en una gota de lluvia que cayó en mi cuerpo frío, herido y desprotegido. Dejé de ser el guardián entre el centeno, volví a caer en vicios pasados, sentí la inseguridad aterrizar de forma permanente en mí, ví alejarse al ego y la autoestima entre la niebla espesa y el cielo gris.

Un mapa puede ser tan claro que resulte difícil comprenderlo. Un sentimiento puede ser tan explícito que de miedo aceptarlo.

He perdido el control, he perdido mis recuerdos y he perdido mis palabras, se lo han llevado las diminutas gotas de lluvia...

3 comentarios:

Lib dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Lib dijo...

(Se me ralló esto, y no salió nada en el primer comment)

Hace tiempo escribí esto, que quizá te sirva de algo:

Estas cansado de esperar, harto de luchar, ya no tan confiado de encontrar
aquello que todos creemos merecer pero que solo pocos logran ser.

Quieres tu certera oportunidad, ansias poder volar,
necesitas comprobar que todo lo que anhelas puede ser real.

Y tarde o temprano comprobarás que aquel que paciente sabe aguardar
consigue llegar mucho más lejos que los demás,
hasta donde sus alas quiera llevar.

Blue train dijo...

guay ;)