Espacio sin tiempo. Fue una de esas noches que sólo sirve para arrastrarse por la nieve enfrentándote contra el vendabal. Ésta enfermedad que las fuerzas y la felicidad quita, que sólo desprende odio y celos.
Una noche en la que corres por un campo de maíz hasta llegar a un punto en el que estás tan desesperado que saltas a las ortigas y te quedas en el suelo maldiciendo toda tu existencia. Para olvidar, hoy me siento peor que ayer y mañana peor que hoy, vacío. Barro y tierra, el sonido del zigzag por el maíz escapando de no se sabe qué o quién.
Redacto las lágrimas de odio e impotencia que caen sin nada que las pare, no me queda nada, sólo esperar y consumirme. Me obligué a crear este conflicto que nunca terminará jamás, soy preso en una celda gélida, fría.
Buscando un futuro para sonreír en ortigas y campos de maíz.

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