domingo, 16 de noviembre de 2008

Escapando de mi sombra


Espacio sin tiempo. Fue una de esas noches que sólo sirve para arrastrarse por la nieve enfrentándote contra el vendabal. Ésta enfermedad que las fuerzas y la felicidad quita, que sólo desprende odio y celos.

Una noche en la que corres por un campo de maíz hasta llegar a un punto en el que estás tan desesperado que saltas a las ortigas y te quedas en el suelo maldiciendo toda tu existencia. Para olvidar, hoy me siento peor que ayer y mañana peor que hoy, vacío. Barro y tierra, el sonido del zigzag por el maíz escapando de no se sabe qué o quién.

Redacto las lágrimas de odio e impotencia que caen sin nada que las pare, no me queda nada, sólo esperar y consumirme. Me obligué a crear este conflicto que nunca terminará jamás, soy preso en una celda gélida, fría.

Buscando un futuro para sonreír en ortigas y campos de maíz.

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