viernes, día 2 de enero de 2009 y hoy sigo pensando lo mismo que ayer. Parece que 2008 fue hace dos siglos .¿En qué se se ha convertido mi vida? En un circo de melodramas y telenovelas, de absurdos y situaciones surrealistas, de pingüinos y caracoles, de ovejas, de lamentos, de ira, de odio, de impotencia.
Hoy, con una sin razón oculta, mi mente representa a aquel niño que te cogió alguna vez la mano en Chesil Beach, o en alguna playa que se le asemeje. Quién sabe, no es del todo descabellado pensar que en un determinado tiempo y lugar estuve en aquella playa, avergonzado sin tener por qué, en aquella playa en la que estuvimos tu y yo, separados por una distancia infinita e invisible.
Difuso e aislado del mundo excepto de ti, o al menos, es lo que siempre quise querer creer. Almas al desnudo, retratadas en un marco melancólico.
Es difícil aceptarlo.